El Mago y El Mensajero

El poder del mago se encuentra en sus secretos.

El poder de un mensajero es su humildad.

Para quitarle el poder al mago, solo basta con descubrirlo. Aunque en verdad, un buen mago guarda sus secretos bajo siete llaves.

Puedes quebrar al mensajero con adulación y halagos, y entonces tampoco a ti te llevará mensajes de buena fuente. Aunque un buen mensajero tiene a su ego bajo siete llaves.

Llaves de experiencias, de pasión, de soledad, de dolor, de caídas, de errores, y de oscuridad.

El ego está ahí, como los secretos del mago.

Debe estar juzgado y condenado, entonces el mensajero sabe que más no se le puede juzgar, y que las adulaciones no son más que palabras con buenas intenciones.

El mensajero ya ha recibido gracia, y sabe que sólo es por gracia, y nada más.

Sabe que vive como alguien que ha muerto y resucitado.

Y ahora solo vive para mediar; Recibe y envía.

El mensajero es un Agente de cambio.

El mago es apenas un iniciado que investiga, juega y empodera la ilusión.

El mensajero comparte la Verdad, aunque nunca hable de ella.

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